Un estudio de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) -denominado Informe de tecnología educativa 2008-, del que se hace eco la revista Magisterio, indica que el uso de ordenadores en las aulas está vinculado a un peor rendimiento en las pruebas PISA. El informe no dice que el ordenador en clase sea algo malo, sino que no se saca partido a esta herramienta.
En cuanto a los datos del trabajo, dicen que un aumento de un ordenador cada diez alumnos en un centro se relaciona con una bajada del rendimiento medio del centro de 15 puntos (el ejemplo ha sido Extremadura, con más portátiles que la media y peores resultados). Esto no solo ocurre en España, sino en casi todos los países, especialmente en Irlanda y Holanda.
Por otra parte, el trabajo destaca que los docentes son el único colectivo de trabajadores de nivel universitario que no dispone de un ordenador propio en el centro de trabajo.