«Si hay tres sectores por los que Galicia debería apostar para iniciar su expansión internacional, uno de ellos debe ser el de las tecnologías de la información y la telecomunicación (TIC)». Fernando Pérez González, director del Centro Tecnológico de las Telecomunicaciones de Galicia (Gradiant) advierte que la comunidad ya es una de las líderes del sector actualmente en España, pero que para dar el salto cualitativo y convertirse en un auténtico referente en Europa hace falta una apuesta aún más decidida en un frente común al que también deberían sumarse tanto la propia Xunta como todas las fuerzas políticas. Y la apuesta que permitiría dar parte del empuje necesario para lograr el objetivo tiene nombre propio: la Agencia Estatal de Radiocomunicaciones, la encargada de regular y gestionar las frecuencias del espectro radioeléctrico, desde la telefonía móvil a la televisión, la radio, Internet sin cables y una larga lista más de servicios de uso común.
Estas competencias las ejerce actualmente el Ministerio de Industria, pero la Ley General de Telecomunicaciones prevé la creación de la agencia, que funcionaría como un ente autónomo y para la que habría que buscar una sede. Cataluña, que ya se llevó la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, aspira a ella y probablemente también presenten candidaturas Andalucía y Valencia. Pero la candidatura gallega, promovida por el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicaciones de Galicia, presenta argumentos de peso: un sector cohesionado y puntero, empresas potentes y líderes en su ámbito en Europa, como Televés, Itelsis o Egatel; un centro tecnológico puntero, asociaciones profesionales fuertes y una escuela de ingenieros de telecomunicaciones, la de Vigo, que se ha ganado un prestigio a pulso en sus 25 años de funcionamiento. Desde que se puso en marcha en 1985, la institución universitaria ha formado a cerca de 2.300 titulados, muchos de los cuales se han visto obligados a trabajar fuera para encontrar un empleo adecuado a su perfil profesional.
Una mejor gestión del espectro radioeléctrico permitiría ofrecer nuevos servicios que podrían servir para la creación de nuevas empresas o para ampliar los de las ya existentes. En este nuevo panorama sería más fácil atraer a los talentos gallegos en el exterior o incluso a los de otras nacionalidades. «La agencia nos ayudaría al retorno de los jóvenes cerebros», apunta María Edita de Lorenzo, directora de la escuela de Vigo.