Indemnizada una familia porque su hijo murió por no haber neurocirujano en el hospital

Juan Vicente Muñoz-Lacuna / Colpisa

SOCIEDAD

El padre y la madre de un hombre de 35 años que no resistió a un accidente de trabajo serán indemnizado con 120.000.

14 may 2009 . Actualizado a las 20:02 h.

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) indemnizará con 120.000 euros a una familia de Cuenca cuyo hijo falleció a principios de 2005 en el hospital de esta capital al carecer de un neurocirujano en la plantilla. La indemnización, que será abonada por la aseguradora Zurich, tratará de compensar los daños morales causados a Julián Escribano Martínez y a su esposa Marcelina Sánchez del Pozo por el fallecimiento de su hijo Julián, de 35 años.

Julián sufrió una caída cuando trabajaba el 31 de diciembre de 2004, lo que le causó un traumatismo cráneo-encefálico con hematoma epidural frontotemporal. El herido fue trasladado en una uvi móvil al hospital Virgen de la Luz, de Cuenca, que al no disponer de un neurocirujano que pudiera actuar, lo trasladó al Hospital General Universitario de Albacete en un helicóptero. Sin embargo, cuando el accidentado llegó al hospital albaceteño ya se encontraba en situación de muerte cerebral y falleció el 3 de enero de 2005.

La indemnización que ahora cobrarán sus padres ha sido pactada a través de los servicios jurídicos del Defensor del Paciente. Según un perito judicial nombrado por el Juzgado de lo Contencioso de Toledo, ha quedado demostrada la falta de medios del hospital conquense y la falta de previsión y descoordinación en el manejo del enfermo pues se tardaron siete horas en operarlo en Albacete.

En opinión del Defensor del Paciente, aunque nunca se sabrá si Julián podría haberse salvado, si se le hubiera realizado una craneotomía cuando se le diagnosticó hematoma epidural en Cuenca -no había neurocirujano para ello-, este hematoma se habría tratado en el hospital de esta ciudad, lo que hubiera evitado su empeoramiento.