Alcanza los 230 kilómetros por hora pero no puede competir porque el dulce no está reconocido como combustible.
Así suena el primer coche cuyo motor requiere chocolate como combustible. Es tan ecológico que su carrocería está hecha con fibras derivadas de la patata.
Los investigadores ingleses que lo han creado explican que cumple todos los requisitos para competir en la Fórmula 3: de hecho, alcanza los 230 kilómetros por hora.
Sin embargo, de momento, no puede competir porque el chocolate no está reconocido como combustible.
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