Llega a España el primer fármaco sin receta que ayuda a perder peso

Alejandro Posilio

SOCIEDAD

Está recomendado para adultos con un índice de masa corporal superior a 28 y se consume en tres píldoras diarias

17 abr 2009 . Actualizado a las 09:38 h.

Los españoles podrán adquirir antes de que finalice abril el primer fármaco antiobesidad sin necesidad de prescripción médica. Se venderá comercialmente con el nombre de Alli, pero como afirma la empresa fabricante, GlaxoSmithKline Ibérica, no es un producto milagro, pues es necesario combinarlo con ejercicio y dieta baja en grasas para que sea efectivo.

Casi tres meses después de recibir el visto bueno de la Comisión Europea, llega a las farmacias esta medicina. Contiene 60 miligramos del principio activo orlistat, un medicamento que ya se emplea en España para controlar el exceso de peso bajo el nombre comercial de Xenical (con doble dosis), aunque hasta ahora su venta exigía la prescripción médica.

Estas cápsulas de color turquesa, que ya son conocidas en algunos lugares como la viagra para adelgazar, se comercializará en botes de 42 y 84 unidades, con un precio estimado de 55 euros para el tratamiento de un mes (se toma tres veces al día, una píldora en cada comida).

Tomado antes de las comidas, bloquea las enzimas que dirigen la grasa, lo que permite que aproximadamente el 25% de la que llevan los alimentos pase por el intestino sin que sus calorías se acumulen, haciendo que se convierta en desechos. El 98% del medicamento se elimina del organismo sin causar dependencia.

Sus fabricantes aseveran que, acompañado de una dieta hipocalórica, consigue incrementar en un 50% la pérdida de peso. Es decir, si al hacer régimen se pierden cuatro kilos, en el mismo tiempo con Alli se adelgazan seis. El director general de GSK Ibérica, Jorge Triana, aseguró ayer que más de cien estudios, con participación de 30.000 pacientes, y algunos prolongados durante más de cuatro años, demuestran que, con una dieta adecuada y ejercicio, hace que el paciente pierda «un 50% más peso de lo que perdería haciendo solo dieta».

Alli está indicado para mayores de 18 años con un índice de masa superior a 28 (77 kilos de peso y 1,65 metros de altura, por ejemplo). Se desaconseja su uso a embarazadas, trasplantados o pacientes con diabetes o arritmias. Para que alcance su máxima eficacia depende de que el paciente haga ejercicio y cumpla una dieta baja en grasas que no supere los 15 gramos por comida. Si incumple esta norma, reducirá su efectividad y puede dar problemas digestivos.

Este medicamento se comercializa en Estados Unidos sin receta desde el 2007 (se vendieron dos millones de cajas en los primeros cuatro meses) y desde hace semanas en Portugal, Reino Unido y Alemania. Pero quienes lo han probado aseguran en distintos blogs y entrevistas que su principal efecto colateral es la urgencia fecal incontrolable que produce en algunas ocasiones, principalmente cuando alguien que está tomando el fármaco sobrepasa los 15 gramos de grasa en una comida. Otros efectos secundarios constatados por la Agencia Europea del Medicamento son flatulencias y molestias intestinales.

Los farmacéuticos, formados en cursos ofrecidos por GSK, se encargarán de asesorar a los pacientes sobre Alli.