«Es una tecnología oscurantista»

La Voz

SOCIEDAD

«España se está quedando sola, porque cada vez son más los países europeos los que están prohibiendo los transgénicos», asegura Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de Transgénicos de Greenpeace. ¿Por qué España no sigue el mismo camino? «Existe -responde Carrasco- una cierta ingenuidad política, que entiende que todo lo relacionado con biotecnología es desarrollo, pero la transgénesis es una tecnología oscurantista y en manos de tres multinacionales. La única solución para la agricultura es la agroecología». También denuncia una cierta connivencia de los científicos con las multinacionales de semillas transgénicas. Los ecologistas no entienden la aquiescencia del Gobierno español con los transgénicos, sobre todo si se tiene en cuenta su rechazo social. «La sociedad -dice Carrasco- está concienciada sobre los riesgos de los transgénicos».