El combustible de las naves de la NASA permite perfeccionar los datos de las resonancias magnéticas
SOCIEDAD
El parahidrógeno, el combustible que utilizan los transbordadores de la NASA en sus misiones espaciales, permitirá también a los médicos obtener un mejor conocimiento sobre el estado de sus pacientes a partir de una resonancia magnética. Esto es posible gracias a una nueva tecnología desarrollada por científicos de la Universidad de York (Reino Unido) basada en la manipulación del parahidrógeno, lo que mejora notablemente la sensibilidad de las técnicas de resonancia magnética, tanto las que se utilizan en los escáneres de los hospitales como en los laboratorios químicos. El avance se publica hoy en la revista Science .
La nueva técnica, de bajo coste, incrementa el abanico de patologías que pueden ser evaluadas actualmente gracias a la resonancia magnética.
Gary Green, profesor del departamento de Psicología y director del Centro de Neuroimagen de la Universidad de York, asegura que el nuevo método puede facilitar la realización de un diagnóstico médico más preciso y más rápido. «La técnica -explica- podría reemplazar las actuales tecnologías de imagen que dependen del uso de sustancias radiactivas o metales pesados, que a su vez plantean problemas de salud».
Los investigadores, que creen que su método revolucionará la cirugía, han transferido el magnetismo del parahidrógeno a una serie de moléculas a través de una interacción reversible con una estructura especialmente diseñada. Las moléculas resultantes pueden, de esta forma, detectarse más fácilmente.