El rector dice que no pedirá el desalojo, y el alcalde advierte que la manifestación de hoy no puede ir por las Ramblas
Unos cincuenta estudiantes volvieron a ocupar ayer dos facultades en Barcelona, en rechazo al plan Bolonia, una semana después del desalojo del rectorado de la Universidad de Barcelona, que causó detenciones y heridos. Tras una asamblea que terminó la madrugada del miércoles, los estudiantes decidieron ocupar las sedes de las facultades de Geografía e Historia y Derecho de la Universidad Central y de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Las ocupaciones tienen lugar un día antes de una anunciada marcha por el paseo más concurrido de la ciudad, las Ramblas, donde habitualmente no se autorizan manifestaciones. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, afirmó ayer de forma taxativa que la convocada «no puede pasar» por las Ramblas.
En medio de este nuevo pulso entre estudiantes y autoridades, seguía la polémica sobre la carga policial de la semana pasada. El consejero del Interior de Cataluña, Joan Saura, explicará al Parlamento autónomo la actuación policial.
Ante las nuevas ocupaciones, el rector de la Universidad de Barcelona (UB), Dídac Ramírez, dijo que no pedirá otro desalojo de las facultades siempre que se permita el desarrollo de la actividad normal en las aulas, aunque recurrirá a las fuerzas del orden si se desatiende esta petición.
También ayer, un centenar de estudiantes contrarios al plan Bolonia provocaron importantes daños en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) después de que una ambulancia trasladase a un centro hospitalario al alumno que lleva un mes en huelga de hambre en protesta por este proceso, Tomás Sayés.
Según la dirección de la universidad, una vez que la ambulancia trasladó a Sayés a un centro hospitalario de Tarrasa (Barcelona), por su mal estado de salud, un grupo de estudiantes desplegaron tres muñecos que representaban estar ahorcados con los nombres del consejero de Innovación y Universidades, Josep Huguet; la rectora de la UAB, Anna Ripoll, y el vicerrector de Organización, Santiago Guerrero. Mientras dos personas mostraban bengalas encendidas en el tejado del edificio de Estudiantes, el grupo se trasladó al rectorado a la vez que hacía decenas de pintadas y profería amenazas e insultos contra las autoridades académicas y el personal de la universidad. Una vez en la puerta principal, los manifestantes, que llevaban elementos de pirotecnia de gran capacidad y un taladro, pegaron varios carteles y forzaron la puerta de vidrio hasta romperla.
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