Los escépticos se reunieron en Nueva York sin Aznar

Victoria Toro

SOCIEDAD

Esta semana se ha celebrado en Nueva York la reunión más importante de los escépticos sobre el cambio climático. Una corriente que ha existido desde que se empezó a hablar de calentamiento global en los años setenta. En la década de los ochenta eran multitud los científicos prestigiosos que mostraban sus dudas ante lo que parecía una actitud alarmista de los grupos ecologistas. En los años noventa, cuando los datos provenientes de investigaciones cada vez más abundantes fueron conociéndose, disminuyeron las voces disidentes. Y en este siglo prácticamente no hay científicos estudiosos del clima que duden de que este está cambiando, que la temperatura del planeta aumenta y que ese hecho se produce por la actividad humana, tal y como asegura la institución más importante entre las que lo investigan, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

En esta primera conferencia internacional de los escépticos sobre cambio climático participaban algunos científicos, un ex senador y un astronauta. Y la gran estrella del congreso era el presidente de la República Checa, el conservador Václav Klaus, que no es científico sino economista. Aunque hay que decir que Klaus se convirtió en protagonista después de que el ex presidente José María Aznar cancelara su participación pocos días antes de su inauguración sin que ni él ni la organización hayan explicado sus motivos.

En las ponencias que se han podido escuchar en la Gran Manzana destaca sobre todo que la mayoría de los escépticos no lo son tanto. En general sí piensan que el clima está cambiando. Muchos de ellos creen que eso es obra humana, aunque hay algunos otros que opinan que se debe a fenómenos atmosféricos. En lo que sí mostraron casi unanimidad los participantes fue en pedir que deje de gastarse dinero en evitar el calentamiento. Quieren que se acabe con la regulación y la intervención estatal. Por ejemplo, Andrei Illarionov, ex asesor de Putin, dijo sobre la obligación de reducir la emisión de CO2 que es «discriminatorio con los países menos desarrollados». Sorprendentemente, uno de los temas que estuvo más presente en la conferencia fue la necesidad de buscar fuentes de energía alternativas. En esto coinciden con los que sí piensan que el cambio climático es un hecho.