Galicia tiene el mayor riesgo de incendios forestales de España

SOCIEDAD

12 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Galicia es la comunidad con mayor riesgo de incendios forestales. Un año sí y otro también la estadística y la realidad confirman a Galicia en el primer puesto de un lastimoso ránking. Pero desde ahora también se sabe que la comunidad es, con diferencia, la que presenta un mayor riesgo de incendio a largo plazo. Así al menos se deduce del primer modelo que predice el peligro a largo plazo de que en un determinado municipio o territorio exista una alta incidencia de fuegos causados por la acción humana y que ha sido desarrollado por un equipo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de las universidades de Lérida y Alcalá.

Los expertos han analizado la situación en 6.006 municipios de toda España y lo han hecho con una serie de variables relacionadas directamente con la acción humana, que está detrás de más del 90% de los incendios forestales originados en el país, tanto intencionados como fortuitos. Solo con estos nuevos indicadores se explica que Galicia, que mantiene unas condiciones meteorológicas menos propicias para la ignición y propagación de los fuegos que otras comunidades españolas, ocupe prácticamente de forma permanente la lista de quemas.

¿Por qué? Fundamentalmente, según los expertos que han elaborado el estudio, por la fragmentación del territorio, que lo hace más vulnerable a la presión humana, la sustitución de los suelos agrícolas por los forestales y el abandono del monte, ya que al tratarse en buena parte de los casos de pequeñas parcelas sin gran rendimiento forestal sus propietarios no las suelen limpiar, con lo que se convierten en el combustible perfecto para la ignición.

«La mezcla de una estructura del paisaje de pequeñas parcelas y el abandono de las explotaciones resulta explosiva en Galicia», confirma Jesús Martínez, investigador del Centro de Ciencias Medioambientales del CSIC. El abandono de los usos agrícolas y ganaderos también propicia, a su juicio, una mayor actividad en la quema de matorral, que, aunque está muy controlada por la Administración, sigue siendo un factor de riesgo importante. «El uso del fuego sigue siendo generalizado», apunta. En el ránking de peligro se sitúan, después de Galicia, la cornisa cantábrica y los litorales catalán y valenciano.