Estados Unidos levanta el veto a la investigación

Tatiana López

SOCIEDAD

Cumpliendo con su palabra de proteger y fomentar los avances científicos, el presidente de EE.?UU., Barack Obama, firmó ayer una orden ejecutiva que permite a los investigadores con células madre recurrir a fondos gubernamentales, algo prohibido en el país de las libertades durante la ocho años de Administración Bush. «Los científicos creen que estas células pueden tener potencial para ayudarnos a comprender, y posiblemente curar, algunas de nuestras más devastadoras enfermedades y patologías», aseguró Obama, quien aprovechó el momento de la firma para criticar las políticas de su predecesor: «Cuando el Gobierno no hace este tipo de inversiones se pierden oportunidades, se dejan de explorar caminos prometedores. Algunos de nuestros mejores científicos se van a otros países porque allí patrocinan su trabajo, y esos países pueden llevarnos la delantera en los avances que transforman nuestras vidas».

Fue en agosto del 2001 cuando otra orden ejecutiva del presidente George W. Bush prohibió a los investigadores de su país el uso de fondos federales para la investigación con células madre procedentes de embriones, si bien el texto sí permitía la utilización de cepas ya existentes. Esta ley, apoyada por los grupos antiabortistas, se basaba en la idea de que la destrucción de cualquier embrión era un ataque directo a la vida, algo que, según líder de los demócratas, «difundió la idea equivocada de que nuestro país debía elegir entre la ciencia o la moral». «Yo soy un hombre de fe y sé que nuestro creador quería que nos preocupáramos por la vida de los demás», dijo Obama. Con estas palabras, señalaba a las teorías que apuntan a que la investigación con las células madre podría abrir un camino para la curación de enfermedades como el alzhéimer o el párkinson.

Por si fuera poco, y tras la decisión de Obama de permitir este tipo de avances, el Partido Republicano volvió ayer a levantar el fantasma de la clonación en boca de su número dos Eric Cantor. «Francamente, no sabemos cómo esta decisión del Gobierno va a ayudar en modo alguno a los investigadores, ya que para nosotros lo único que abre es la puerta a la temida clonación», aseguró el mandatario conservador poco después de la intervención de Barack Obama.