Ocho hijos en una sola gestación, ser madre a los 70 años o elegir el color de los ojos del bebé. La ciencia hace posibles polémicas formas de entender el nacimiento
08 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En 1978 vio la luz Louise Brown, la primera niña probeta, nacida por fecundación in vitro. Mientras la inglesa cumplía 30 años rodeada de la curiosidad mundial, una mujer de California se mostraba embarazada de ocho bebés al decidir implantarse ocho embriones en un caso tan polémico que ha hecho que la comunidad científica norteamericana se plantee poner un tope legal a este tipo de intervenciones (en España por ley no pueden ser más de tres). Poco después, en la India una mujer de 70 años daba a luz a su primer bebé, una niña, y se convertía en la madre más vieja del mundo. Finalmente, esta semana, una clínica de Los Ángeles anunció que pone a disposición de sus clientes la posibilidad de elegir el color de los ojos o del pelo de su hijo a través de la ciencia.
La seguridad y fiabilidad de las técnicas de reproducción asistida han disparado este tipo de intervenciones, aunque la comunidad científica más seria intenta limitar la ayuda a casos médicos, como los niños que nacen sin el gen de una enfermedad hereditaria muy grave gracias al diagnóstico genético preimplantacional (DGP), el mismo sistema que permite elegir el sexo del bebé o el color de su piel. En general, Europa es muy conservadora, pero en Estados Unidos el intervencionismo legal es el mínimo indispensable, mientras que la India ha encontrado en las carencias de otros países un filón económico a explotar.