La red de contactos sociales Facebook ha dado un paso que puede modificar para siempre Internet. Ha decidido que sean sus usuarios los que determinen las normas del sitio. Hace pocas semanas, la compañía propietaria de Facebook hizo públicas unas modificaciones de sus normas de uso. Entre otras cosas, se adueñaba de los derechos sobre todos los contenidos que los usuarios cuelgan en sus páginas. La respuesta de algunos internautas no se hizo esperar. Un grupo autodenominado «los que están contra las condiciones de uso» se movilizó y consiguió que la empresa cambiara de opinión. Y no solo eso, lograron que Facebook reconociera el derecho de sus usuarios a decidir cuáles serán las normas a partir de ahora. O lo que es lo mismo, Facebook se ha hecho democrática.
El pasado jueves, el joven creador de Facebook, Mark Zuckerberg, dio una rueda de prensa para explicar la futura política de la compañía sobre la red. En referencia al cambio de opinión sobre las nuevas normas, Zuckerberg dijo: «Lo que ocurrió la semana pasada nos recuerda que los usuarios tienen un verdadero sentimiento de propiedad no solo sobre las informaciones que comparten, sino también sobre Facebook. Las empresas como la nuestra deben buscar nuevas formas de gobernarse».
Constitución
Inmediatamente anunció la apertura de lo que se podría llamar el período constitutivo. El primer paso será crear los Principios de Facebook, es decir, las normas por las que se regirá la red redactadas de forma sencilla para que todo el mundo pueda entenderlas. Todos los internautas podrán dar su opinión sobre esas normas.
Los Principios servirán para redactar una Declaración de Derechos y Responsabilidades, una especie de constitución. Todos los usuarios podrán enviar a un sitio web sus comentarios, ideas? hasta el 29 de marzo.
Una vez exista un documento final, se producirá la votación de todos los miembros de la red, o más bien de todos los que tengan derecho a voto, que serán los que estaban en Facebook antes del 26 de febrero de este año. Se calcula que son alrededor de 175 millones, unos 4,3 millones solo en España.