En el duro debate en torno a la suspensión de la alimentación a Eluana Englaro, el Gobierno de Silvio Berlusconi parece dispuesto a dar batalla para que la sentencia que autoriza la desconexión de la mujer, en coma irreversible desde hace 17 años, no se ejecute. Respondiendo a las presiones de políticos de su coalición y de la Iglesia, el Ejecutivo ha preparado un decreto urgente que podría ser aprobado hoy en un consejo de ministros.
Según ha anticipado la prensa italiana, en el decreto -que precedería a un proyecto de ley sobre el testamento biológico ya en preparación- se prohibirá el retiro de la alimentación y la hidratación a los pacientes en estado vegetativo, ya que, siendo estas formas «de soporte vital» y fisiológico para evitar el sufrimiento, «no pueden ser rechazadas en ningún caso por las personas» o por quienes las asisten.
El ministro de Sanidad, Maurizio Sacconi, declaró: «Sería contradictorio que Eluana Englaro fuera la única persona cuya muerte se basase en una voluntad presunta», en alusión a la futura ley del testamento biológico en la se que se establecerá una declaración explícita de la voluntad del paciente. Para los abogados de la familia Englaro, el decreto del Gobierno no estaría acorde con el derecho constitucional italiano, ya que establecería un conflicto entre el poder judicial, que dio su autorización a la desconexión de Eluana Englaro, y el poder ejecutivo, que intenta bloquear la sentencia. El presidente de la República, Giorgio Napolitano, que ya ha manifestado sus dudas sobre el procedimiento, podría no firmarlo.
Hoy mismo comenzará la retirada gradual de la alimentación a Eluana. El neurólogo Carlo Alberto De Fanti, uno de los médicos de la clínica de Udine donde la paciente se encuentra desde el lunes, ha decidido proceder con la desconexión gradual. «La evidencia científica dice que no sufrirá: morir por deshidratación en pacientes con daños más o menos graves en el cerebro es uno de los modos más dulces para morir que conozco», dice. La Fiscalía de Udine estudia el caso. Ayer convocó al anestesista Amato De Monte, médico jefe del equipo de voluntarios que desconectará a Eluana, y al abogado de Beppino Englaro, Giuseppe Campeis. El fiscal parece dispuesto a abrir una investigación para verificar de nuevo la voluntad de Eluana Englaro de no aceptar el estado vegetativo, tal y como siempre ha asegurado su familia. Según Beppino Englaro, el padre, la joven llegó a manifestar, tras visitar a un amigo en coma tras un accidente de tráfico, su rechazo a quedar en esa situación.