España tramita la ampliación de la protección a ocho humedales más

Alejandro Posilio

SOCIEDAD

03 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

España es el país con mayor diversidad de tipos ecológicos de humedales de la Unión Europea, según manifestó ayer la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, en la conmemoración en Madrid del Día Mundial de los Humedales, durante la inauguración de la campaña Alas sobre agua, que desarrolla en colaboración con la oenegé SEO Birdlife.

Según los datos que aportó la ministra gallega, en la actualidad hay 63 zonas húmedas españolas incluidas en la Lista Ramsar, de un total de 1.828, y se está tramitando la inclusión de ocho más (cinco en Andalucía, dos en Murcia y uno en Asturias). Esta relación es un convenio internacional que protege estas zonas desde 1971 y que cada 2 de febrero conmemora la importancia de estas áreas naturales, que están desapareciendo a gran velocidad.

Espinosa resaltó la importancia de España por su gran variedad de ambientes acuáticos naturales y seminaturales, por la presencia de especies animales y vegetales raras, endémicas o amenazadas, o como lugares clave dentro de las rutas migratorias de numerosas aves. También recordó que la la palabra humedal engloba lagunas, marismas, albuferas y deltas, entre otros.

Igualmente, enumeró los beneficios, tanto locales como globales, que representan estas áreas, entre los que destacó la recarga de acuíferos, ser sumideros de CO2, además de servir para el control de las inundaciones y el mantenimiento de la biodiversidad. «Además, tienen gran importancia para las pesquerías y atesoran un patrimonio biológico y cultural que las hace únicas por su valor social, económico y ambiental», dijo Espinosa, que añadió: «Los humedales españoles mantienen concentraciones espectaculares de vida silvestre, como atestiguan los censos de aves acuáticas que se realizan».

Para la defensa de uno de los humedales de mayor importancia en España, la Tablas de Daimiel (Ciudad Real), ya que se encuentra en peligro de desaparición, Medio Ambiente ha preparado un proyecto que ampliará la protección de las 25.000 hectáreas actuales a casi 300.000, que incluirán las fincas que las rodean. La explotación agrícola de estas áreas están dejando sin agua a las lagunas.