Actores profesionales disfrazados de pilotos, marinos, chepudos...

La Voz

SOCIEDAD

Cada vez es más frecuente la contratación de actores profesionales para las despedidas. Es otra versión del antimorbo , un antiboy a veces de porte elegante y que juega con el equívoco en su monólogo, más que con la insinuación sexual. Es el caso de Julio Cela, que trabaja con la web animaciongalicia.com.

«Es un juego sutil. Llego a la fiesta disfrazado de piloto, por ejemplo, y pregunto si es en ese restaurante la reunión de las líneas aéreas. La clave es tener un buen monólogo... y la actuación, claro. La novia espera un estriptís, pero se encuentra con un piloto o con un marino cortado que le dice que se ha equivocado de fiesta»,

Otras veces es un chepudo el que se presenta al supuesto estriptís. «Creo que es una fórmula exigente para un actor, pero que tiene mucho éxito», dice.