En España hay 30.000 personas sin hogar y más de 1.500.000 familias subsisten en infraviviendas, según un estudio presentado ayer por Cáritas y dos asociaciones que trabajan con marginados, Faciam y Feantsa, con motivo de la celebración el domingo del Día de los Sin Techo. Según esta investigación, el 82,7% de las personas sin hogar son varones, de una edad media de 38 años y con ingresos mensuales de 302 euros Casi el 30% tienen entre 18 y 29 años; el 51,8% son españoles, y el resto, extranjeros. Además, el 13% han recibido educación superior y el 63,9% han terminado secundaria. Un tercio son abstemios y nunca han consumido drogas; la mitad buscan trabajo.
Las causas de este fenómeno complejo y cambiante son varias. Entre ellas destacan los casos de desahucios, realojos, los de jóvenes que abandonan centros de acogida o el hogar familiar sin recursos adecuados, personas que salen de prisión o de hospitales psíquicos, así como rupturas de proyectos familiares y abandonos de empleos.
Estas personas suelen sufrir a lo largo de su vida más de 14 sucesos vitales estresantes, entre ellos malos tratos en la infancia, muerte de la madre, separación o divorcio, adicción a las drogas, pérdida de vivienda, expulsión del hogar antes de los 18 años y maltrato a mujeres, mientras que el resto de los ciudadanos sufren tres o cuatro situaciones de este tipo.
Aunque el derecho a una vivienda digna esté reconocido en numerosas normativas nacionales e internacionales, la situación en España hace difícil que se convierta en realidad, pues se favorece la propiedad privada de la vivienda. Así, mientras en el conjunto de la UE la tasa de alquiler es del 38%, aquí es del 11,25%. Además, solo el 14,5% de las casas tienen algún tipo de protección oficial.
Si a esto se suma que España tiene una tasa de pobreza del 18,5% de la población, que el precio de la vivienda se ha incrementado un 107% en siete años y que en ese período los sueldos han subido un 34%, la pregunta que se hacen los expertos es «¿quién puede acceder hoy en este país a una vivienda digna y adecuada?» La solución tampoco está en los albergues, pues solo hay 13.033 plazas diarias de alojamiento, con una ocupación media del 83,1 por ciento.