Una vaca de un ganadero de Guntín tuvo cuatro terneros en un solo parto, aunque uno nació muerto

La Voz

GUNTÍN

18 nov 2008 . Actualizado a las 08:55 h.

Ángel Cabana Somoza, un ganadero de la parroquia de Entrambasaugas, en Guntín, se imaginaba que una de sus 25 vacas, la Castaña , podía parir dos terneros porque «tiña moito volume». Pero no sospechaba lo que se le avecinaba, cuatro de una vez.

Según manifestó, la vaca llevaba mala una temporada y no se encontraba a gusto. Hace unos cinco días se puso de parto por la noche y el ganadero, que está acostumbrado a ello, la asistió. Notó que venían dos terneros de cabeza y a la vez, por lo que le dio a uno para atrás y sacó el primero y a continuación el segundo. Como le parecieron demasiado pequeños para tanta barriga, examinó de nuevo la vaca y ya notó el tercero, que estaba muerto. Cuando se lo sacó dio por finalizada la operación, pero comprobó que la vaca seguía incómoda y empujando. «Pensei que se lle saía a matriz e noteille un vulto que resultou ser unha pata doutro becerro máis». La ayudó a expulsarlo y en diez minutos había acabado toda la operación.

Según explica Ángel, que vive desde siempre en la Casa do Bruno, en el barrio de O Pereiro, Castaña es una vaca de raza rubia gallega de un tamaño intermedio. Tiene ocho años y como el último no estuvo en celo le pusieron una inyección, a la que el ganadero atribuye la causa de tan inusual fecundidad.

Los terneros pesaban al nacer alrededor de 20 kilos cada uno y dos de los tres estuvieron acostados el primer día, sin poder levantarse, pero ahora están muy espabilados. Otra vaca de este ganadero, que siempre se dedicó a la cría de carne, tuvo dos terneros hace pocos años y fue el único caso de parto múltiple.