Los productores dicen que el botellón es ajeno a las bebidas tradicionales gallegas, que son «saludables»

La Voz

SOCIEDAD

El sector vitivinícola pretende realizar una campaña de publicidad con fondos de la UE que promocione el consumo moderado de vinos tradicionales gallegos como «alimentos saudables», según anunciaron en Santiago en la presentación de un manifiesto que pretende alertar a la Xunta para que no los incluya en la Lei Integral de Drogodependencias e Outros Trastornos Aditivos en Galicia , en fase de elaboración. Sostienen que los vinos de calidad no son la bebida «protagonista» en los casos de consumo excesivo de alcohol, como los denominados botellones.

El documento lo suscriben los presidentes de los cinco consejos reguladores autonómicos (Rías Baixas, Ribeira Sacra, Ribeiro, Monterrei y Valdeorras), la denominación geográfica de los aguardientes y licores de Galicia, las tres centrales agrarias (Sindicato Labrego Galego, Unións Agrarias y Xóvenes Agricultores) y varias asociaciones de bodegueros y productores de ámbito autonómico y local. En la solicitud, presentada ante la Consellería de Sanidade, proponen que se redacte «unha lei específica que integre as medidas sanitarias necesarias» para proteger la salud y prevenir el consumo indebido de bebidas alcohólicas en Galicia, y que como consecuencia se retire el vino del citado proyecto legislativo, para el que mañana finaliza el plazo reglamentario de alegaciones.

Alimento dietético

Entre los argumentos que esgrimen en defensa de sus intereses resaltan diversos «valores positivos» de la «cultura do viño». Entre ellos apuntan que «dende 1990 numerosos estudos médico-científicos revelaron que o consumo moderado e regular de viño presenta incidencias moi inferiores en diversas enfermidades, especialmente as cardiovasculares. Consumir viño de forma regular e moderada, ten uns efectos saudables, que deben divulgarse con mensaxes fiables». También incluyen el vino entre los «alimentos tradicionais das equilibradas dietas mediterránea e atlántica, tan valoradas polas súas calidades nutritivas e saudables».

Agregan otros factores de desarrollo rural -el vino factura 150 millones de euros y genera 18.000 empleos en Galicia, afirman-, medioambientales, históricos o educativos. Y recuerdan que la Ley de la Viña y el Vino estatal, del 2003, lo considera un «alimento natural» por lo que ven improcedente que una ley autonómica no lo asuma.