Los detergentes y pesticidas vertidos a la ría de Guernica alteran la composición del agua y hacen que un tercio de los mújoles macho tengan gametos femeninos
26 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los peces y mejillones de la ría vasca de Urdaibai no tienen nada clara su tendencia sexual, y la culpa la tiene, como no podía ser de otra manera, la contaminación.
Científicos de la Universidad del País Vasco, alertados por señales ya muy claras de este fenómeno desde los años noventa, crearon el proyecto Derbiur para estudiar la situación. En el 2004 ya hubo una primera aproximación y ahora se está llevando a cabo un proyecto más ambicioso.
El programa, que sacará a la luz sus conclusiones en diciembre, ratifica las peores teorías: un tercio de los peces mújoles macho tienen gametos femeninos y algunos utilizan una proteína específica de las hembras (la vitelogenina); y entre peces y bivalvos (ostras y mejillones) aumentan los hermafroditas o los que tienen alteraciones en sus órganos sexuales.
Según los estudios, la presencia de compuestos químicos exógenos en el agua afectan al crecimiento, comportamiento, reproducción y función inmune de los organismos, ya que interactúa con su sistema endocrino. Es lo que se denomina disruptores endocrinos y, en el caso concreto del Urdaiba,i estos vienen de la mano de los alquilfenoles (entre otros, los derivados de detergentes y cosméticos de uso doméstico), pesticidas, plastificantes, derivados del petróleo y hormonas sintéticas. De hecho, una de las zonas más afectadas parece ser el entorno de la depuradora de aguas residuales de la ciudad de Guernica.
En ocasiones, los productos químicos influyen en los propios organismos; otras veces, sus consecuencias aparecen en la segunda o en la tercera generación. Para llegar a estas conclusiones, se realizaron análisis al microscopio, se midieron los niveles de vitelogenina y los de la aromatasa, gen responsable de la síntesis de las hormonas sexuales femeninas (convierte las masculinas en femeninas).