Con su equipo, Ángel Carracedo es uno de los impulsores de la fármaco-genética desde la Fundación Gallega de Medicina Genómica, donde ha analizado la detección precoz del cáncer mediante mercados genéticos.
-¿En el futuro se pueden evitar cánceres hereditarios modificando la carga genética?
-No. Para empezar, por una razón: estaría prohibido por la legislación?.
-¿Es partidario de sedaciones que faciliten un final menos doloroso?
-Es otro problema ético en el que cada uno tiene su posicionamiento particular. Creo que en este sentido la actuación que están llevando a cabo los médicos es habitualmente muy correcta y que sin llegar a la eutanasia actualmente, en lo que se refiere a cánceres, el enfermo tiene derecho a no sufrir y creo que en la mayor parte de los casos eso se consigue de forma eficaz. Hay equipos que se dedican solo a eso, a la terapia del dolor, y están haciendo una labor admirable, facilitando el buen morir a tantos enfermos porque es un derecho que también les asiste.
-¿Cuáles son los retos más importantes e inmediatos en genética forense en España?
-Lo principal sería que se estructurase bien. Es un poco caótico cómo está la organización de la medicina legal en España. Después, otro reto sería que aprendiésemos a comunicar mejor los resultados y que los jueces consiguiesen entenderlos mejor.