China y los juegos olímpicos están de moda. Todas las ciudades del mundo los siguen, pero solo una se sabe heredera inminente del gran acontecimiento deportivo internacional. En Londres los Juegos se viven de un modo especial, ya que exactamente dentro de cuatro años la llama arderá junto al río Támesis.
La emoción olímpica late en el corazón del circuito turístico londinense, en la visitadísima Trafalgar Square, a tiro de piedra de la siempre animada China Town. Al pie de la esbelta columna de Nelson, una pantalla gigante ofrece cada día las principales competiciones en vivo desde Pekín. Y, en paralelo, se celebra el Trafalgar Square Festival, tan inspirado por China como por los Juegos.
El primero de sus tres platos fuertes fue el pasado día 8, cuando centenares de chinos (muchos de ellos residentes en Londres y otros turistas de paso) aplaudieron a rabiar la ceremonia de inauguración, que fue retransmitida frente al edificio de la National Gallery. El espectáculo, basado precisamente en Pekín 2008, dio paso este fin de semana a una visión más genérica de las «aspiraciones olímpicas».
El grupo de danza Zoo Nation buscó inspiración en los anteriores Juegos londinenses, los celebrados en el año 1948, para una fusión entre los sonidos de entonces y las tendencias contemporáneas de la ciudad, y el espectáculo Aqua mostró una peculiar fusión de arte y deporte en un homenaje a la natación y los deportes de piscina.
El próximo fin de semana
El festival concluirá el fin de semana del 22 al 24 de agosto, cuando se ofrecerán distintas visiones de Londres a través del teatro callejero y la danza. En la sesión de despedida habrá sabor español con la compañía Factoría Mascaro y espectáculo de esculturas vivientes.
A partir de ese momento, la llama se apagará en Pekín y comenzará la cuenta atrás para Londres 2012.