Los coruñeses retrasan el reloj 800 años

SOCIEDAD

La feria medieval, que comenzó ayer, está dedicada al octavo centenario de la ciudad.

24 jul 2008 . Actualizado a las 19:37 h.

A la feria medieval coruñesa le han cambiado este año el nombre y le han puesto Crunia 1208: Feira das Marabillas. Así le llaman ahora porque la ciudad anda con las celebraciones de su 800 cumpleaños y un mercado de la época le viene como anillo al dedo para dar realce al aniversario. Así que A Coruña estará fondeada en el medievo hasta el domingo y se contarán por miles los que paseen por esas calles del casco antiguo, taponadas por 150 puestos de artesanos y vendedores.

Como en el medievo. Igualito. El asunto va trufadito de espectáculos populares a fin de que los visitantes puedan captar las esencias de aquellos tiempos y profundicen en ellas entre pincho de queso, cáctus, cucharas de madera, lociones corporales, sortijas o hierbas para la ciática. Y al frente de esos prósperos negocios todo un muestrario de pantorrillas peludas, sandalias de época y disfraces de Sancho Panza. Se trata de calcar la época medieval, por lo que los venteros han de ir vestidos como si hubiesen nacido hace ocho siglos. Algunos, hechos un pincel. otros, como una brocha gorda.

Teatro

El 800 aniversario de la ciudad obliga también a novedades. Varios grupos de teatro -La Recua, Acibreira, Jabardeus, Hombres orquesta, Rincón Infantil o Libélula Teatro- han añadido a su habitual repertorio actuaciones especiales en las que representarán como era la vida en 1208. Una vida sin coches, como hay que ir a la Ciudad Vieja si el utilitario no cabe en el bolsillo, porque no hay cristiano que aparque.

Los únicos que aparcan son los euros en las carteras de los venteros. Si se les pregunta por lo que ganan en una feria como la de A Coruña, animan a dejar el trabajo y vestirse de rey Arturo. Porque detrás de tan pintoresca costumbre se encubre un negocio extraordinario. Un empresario charcutero de Asturias vio la jugada hace diez años. Desde entonces, cuando llega junio mete el género en la furgoneta y recorre con la familia todas las ferias medievales que el tiempo y las ganas le permiten. Seis días en Betanzos, ocho en Ribadavia, nueve en A Coruña... El ventero no mueve ni una pestaña si no se embolsa 3.000 euros por feria.

Cena medieval

El menú de la Feira das Marabillas viene completo. Mañana mismo habrá una cena medieval en el jardín de San Carlos. Los comensales podrán degustar empanada, queso, mejillones, pulpo con patatas, tarta de Santiago, vino y café. Una buena pitanza como para reparar en que la patata, por ejemplo, llegó a Europa algo después del descubrimiento de América. Había que escoger entre la fidelidad histórica y el cachelo. Para ir a la cena habrá que hacerlo con 28 euros y traje medieval.

La feria continuará hasta el domingo, con numerosos pasacalles y figurantes, disfrazando a A Coruña de medievo.