Avilés y Cádiz son, junto con las ciudades gallegas, algunos de los núcleos que más padecen el problema de la superpoblación de gaviotas.
El progresivo aumento de ejemplares en la Bahía de Cádiz y el Campo de Gibraltar ha llevado a la delegación de Medio Ambiente de esta ciudad a poner en marcha recientemente un plan de choque contra las más de 4.000 parejas censadas que consiste en la destrucción de huevos, retirada de nidos y eliminación directa por disparos. Hace unas décadas, su presencia en la costa gaditana era anecdótica, pero ahora la invasión de estos animales oportunistas ha acabado con otras especies y destruido flora autóctona.
En el norte, Avilés y Gijón también han tomado medidas para intentar erradicar este problema durante la época de reproducción recurriendo a la misma empresa que opera en A Coruña y Ferrol.
Cantabria trabaja desde hace varios años en la retirada de nidos y huevos en colaboración con la Sociedad Española de Ornitología. En San Sebastián, en los últimos años se ha recurrido a aves rapaces para ahuyentar a las gaviotas del vertedero y evitar que este sea su principal fuente de alimento.
También Baleares puso en marcha hace cinco años un plan de actuación para intentar frenar el progresivo crecimiento de la población de estos ejemplares.