En Galicia no se ha detectado la bacteria Erwinia amylovora, responsable del fuego bacteriano, enfermedad que arrasa frutales y obliga al arranque y quema de miles de árboles en el Bierzo y en la también leonesa comarca de la Cepeda. Aparecen como chamuscados y finalmente se secan. En Galicia se rastrea en busca de este y otras bacterias en cuarentena en la UE y, de momento, según el director de la Estación Fitopatolóxica do Areeiro, en Pontevedra, Pedro Mansilla, no ha aparecido. El fuego bacteriano se extiende a través del comercio de plantas ornamentales, y su aparición implica la destrucción de perales y manzanos o árboles ornamentales (espinos y serbales), que a veces se han visto afectados en las urbanizaciones. En el Bierzo hay una nueva campaña de control, tras varios focos en el 2007. La enfermedad se detectó en Guipúzcoa en 199. Más adelante aparecieron partidas de árboles infectados procedentes de países europeos, lo que extendió la enfermedad por Castilla y León. Evitar las heridas de las podas, por donde penetran las bacterias, y desinfectar los útiles son normas para prevenir su expansión, pero es difícil erradicar el mal, pues pueden transmitirlo los pájaros e insectos en sus migraciones. A veces se ha confundido con otras enfermedades menos graves, como el moteado. Por otra parte, el director de la estación fitopatológica indica: «Tras la detección del hongo de cuarentena Fusarium circinatum en Galicia, hemos pasado la inspección de técnicos de sanidad vegetal de la Comisión Europea para ver las medidas adoptadas y cómo se realizan los diagnósticos, o los protocolos del laboratorio de biología molecular. Está todo bien, como era de esperar».