El laboratorio de genómica granadino Lorgen presentó ayer, en colaboración con el Hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves de Granada y la Fundación para la Investigación Biosanitaria (Fibao), un test que permite conocer el sexo del bebé en la octava semana de gestación, y todo mediante a un sencillo análisis de sangre de la madre.
La técnica se ha puesto a disposición de las parejas con enfermedades genéticas vinculadas al sexo y de hecho las pruebas corren a cargo de la sanidad andaluza en estos casos. Pero el laboratorio ofrece sus servicios a título privado a cualquiera que así lo desee: solo se tienen que obtener -lógicamente en un laboratorio o clínica homologada- tres mililitros (un tubito normal) de sangre periférica (del brazo, por ejemplo) de la madre y enviar la muestra en las siguientes 24 horas a Lorgen. El envío es gratuito llamando a la agencia Nacex y haciendo constar que es para el abonado número 1.000; en dos días laborables desde la llegada de la muestra recibirán el resultado. El precio oscilará entre los 120 y 130 euros. Lorgen dispone de una página web (www.lorgen.com) con información detallada al respecto.
Cromosoma Y en la sangre
Hace más de diez años que los investigadores saben que en la sangre materna hay una pequeña cantidad de plasma fetal, y que entre el 3 y 6% del ADN total libre en la sangre de las embarazadas pertenece a su bebé. El plasma se registra desde la quinta semana de embarazo y se hace prácticamente indetectable a las dos horas del parto.
La técnica que ha desarrollado Lorgen -y que de forma similar se presentó recientemente en Estados Unidos- consiste en aplicar unos marcadores a la sangre de la mujer que buscan el cromosoma Y, exclusivo de los hombres. Si no hay ningún rastro, el bebé es una niña; si lo hay, obviamente, un niño. Aunque se encuentra plasma del feto en la sangre materna desde la semana quinta, no es hasta la séptima u octava cuando hay suficiente cantidad -y en todo caso muy poca- para analizarla con garantías de éxito.
Pero ni el laboratorio ni el hospital granadinos se conforman con saber el sexo de los críos. El objetivo es otro: la detección precoz de enfermedades. Con el marcador actual se discriminan aquellas vinculadas al sexo, pero ya están trabajando, casi se ha finalizado, el análisis para detectar el Rh de madre e hijo, y está muy avanzado el estudio del síndrome de Down: «Esta técnica abre la puerta a identificar un sinfín de patologías que hasta ahora no se ven hasta que el niño nace», dijo el responsable de la unidad de medicina fetal del Hospital Virgen de las Nieves, Sebastián Manzanares.