La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA) ha confirmado a Bruselas que el aceite de girasol contaminado, detectado en España y otros países, tiene restos de minerales «del tipo menos tóxico» y ha indicado que no es gasoil, informaron ayer fuentes comunitarias.
Los informes preliminares de la AESA -organismo científico que asesora a la Comisión Europea- «no permiten confirmar» la clase exacta de mineral a la que pertenecen los residuos que contaminan las partidas de aceite de girasol procedente de Ucrania, encontradas en España y otros países, según las fuentes.
Del tipo menos tóxico
Sin embargo, «basándose en la información que hay hasta ahora», la AESA dice que «los restos de minerales en el aceite no son tóxicos, pero hay que matizar esta información, porque en teoría no debe haber residuos de hidrocarburos de minerales en aceite de girasol. Podemos decir que pertenece al tipo menos tóxico». Los análisis continuarán y para saber cuál es la sustancia que contamina «hará falta examinar más muestras», según la misma fuente.
La Comisión Europea está a la espera de recibir más información de las autoridades de Ucrania y se plantea reforzar los controles o exigir certificados a las importaciones de este país. Hasta hoy no se conocerán las medidas que dictamine Bruselas.