La Policía Local de Ourense descubre historias clínicas de abortos, al que podían acceder usuarios de Internet
OURENSE CIUDAD
Comenzó casi por casualidad pero, después de cuatro años, se ha convertido en la referencia para la búsqueda de archivos privados o sospechosos que circulan a sus anchas por la red de redes. Un grupo de agentes de la Policía Local de Ourense ha conseguido poner en jaque a las entidades públicas o privadas que no tienen demasiado cuidado a la hora de proteger los datos de sus pacientes, clientes o empleados y su labor ha servido para que la Agencia Estatal de Protección de Datos haya sancionado con 150.000 euros a un centro médico de Bilbao.
El motivo de la sanción es que las historias clínicas de cuatro mil mujeres que acudieron a este centro para interrumpir su embarazo aparecieron colgadas en la Red, al alcance de cualquier internauta que tuviese acceso a programas tan conocidos como eMule o Aris, ambos muy utilizados para el intercambio de música o películas.
Fue un agente municipal ourensano quien, hace meses, descubrió que estos datos eran accesibles para los internautas y, tras descargar varios archivos y comprobar su contenido, puso los hechos en conocimiento de Protección de Datos. Allí se inició el expediente que, ahora, ha finalizado con la sanción a la clínica vasca. Antes de imponerse la multa, eso sí, la agencia estatal realizó una inspección de los soportes informáticos de la clínica, en los que se halló un fichero de gestión de pacientes idéntico al que los agentes de la Policía Local de Ourense habían encontrado pululando por la Red.
Información confidencial
A través de ese archivo se podía tener acceso a datos teóricamente muy confidenciales, como las consultas de ginecología, vasectomías y abortos por aspiración y píldora. Junto con los registros, podía consultarse el nombre del paciente y su historia, lo que supone una grave vulneración del derecho a la intimidad de los pacientes, por cuanto afecta a asuntos muy delicados, a los que han podido tener acceso miles de usuarios. La empresa, según Protección de Datos, no había tomado las medidas de seguridad necesarias para evitar las filtraciones, y ahora tendrá que pagar por su laxitud.
Pero la labor de la Policía Local va mucho más allá y sus hallazgos han permitido hasta el momento destapar ochocientos documentos que se han convertido en una cuarentena de expedientes sancionadores que han afectado a centros médicos, empresas privadas y organismos oficiales de varios países.