«El ciclo de sequía ha llegado a Galicia y lo ha hecho para quedarse»

SOCIEDAD

El científico asegura que la perturbación climática del Mediterráneo trae menos lluvias a la zona cantábrica, lo que obligará a replantear la política del agua

18 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Millán Millán, director del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (Ceam) y asesor y evaluador de proyectos de la Unión Europea, es uno de los científicos de referencia en Europa en el estudio del cambio climático y la sequía. Impulsor del programa Medio Ambiente y Clima de la UE, en 1995 le encargaron responder a varias preguntas sobre las que no había explicación para el sur de Europa: ¿por qué hay menos tormentas de verano? y ¿por qué se está generalizando la sequía? Después de más de 17 trabajos de investigación propios, a los que hay que añadir otros que ha supervisado, ha encontrado algunas respuestas: la pérdida de vegetación y humedales del área mediterránea es lo que ha perturbado el sistema climático del Mediterráneo, un fenómeno encadenado que ya está trayendo menos lluvias a Galicia y al Cantábrico y precipitaciones torrenciales en verano a Gran Bretaña. Millán ofrecerá más detalles en una conferencia que hoy (17.30 horas) impartirá en la sede de la Diputación de A Coruña organizada por el organismo provincial.

-¿Galicia no se librará de la sequía?

-El problema de la sequía en Galicia y en el Cantábrico no es que vaya a llegar, es que ya está aquí, que ha llegado para quedarse y que lo único que puede pasar es que vaya a peor. Estamos en un ciclo de sequía permanente.

-¿Cómo se ha alterado el sistema mediterráneo y por qué influye en el atlántico?

-La cuenca mediterránea ha perdido vegetación y humedales, y existía la sospecha de que había una relación directa entre la vegetación y las tormentas. La vegetación es la que activa el mecanismo de disparo de las masas de aire húmedo que descargaban en la zona. Si cambian los usos del suelo, cambian las tormentas de verano y ese vapor de agua que no ha precipitado aquí lo que ha hecho es provocar las inundaciones del centro de Europa en verano. Esto es lo que hemos demostrado.

-¿Pero qué relación tiene este proceso con el Atlántico?

-Cuando el agua que debería haber precipitado en el Mediterráneo se va a otro sitio, el mar necesita reponer el agua que se evapora. Entonces importa por Gibraltar agua superficial menos salada y más fría del Atlántico, pero a la vez exporta a través de una corriente en profundidad, denominada válvula salina Atlántico-Mediterránea, agua más salada, densa y cálida, que ha aumentado en los últimos 30 años y que ha llegado a las islas Británicas. La válvula salina perturba el clima del Atlántico al desplazar los frentes más al norte, lo que causa más lluvias en Gran Bretaña en verano y menos durante el año en el Atlántico portugués, Cantábrico y sur de Francia.

-¿Significa esto que también lloverá menos en Galicia?

-Las perturbaciones climáticas del Mediterráneo van a hacer que cada vez llueva menos en Galicia y en el resto de la zona cantábrica.

-¿Habrá entonces que replantear las políticas del agua?

-Sí, en toda la Península. Pero los políticos tienen que tener en cuenta que la misma solución no vale para todos, sino que cada cuenca tendrá que buscar sus soluciones o una combinación de ellas.

-¿Y también Galicia?

-La gestión de los embalses tendrá que cambiar y habrá que plantear construir otros nuevos. Galicia tiene el problema de que el suelo granítico no retiene el agua, pero en las zonas de suelo calcáreo habría que transferir agua a acuíferos.

-¿Tiene solución?

-Nosotros hemos descubierto la enfermedad, pero ahora son los estudios que ha encargado la UE con un presupuesto de 78 millones de euros los que tendrán que cuantificarla, ver cuál es la magnitud del problema y qué soluciones puede tener. Ahora, de lo que se trata es de determinar el tiempo de respuesta que tiene la válvula salina, que no es algo que haya nacido de la noche a la mañana. Soluciones urgentes podrían ser la revegetación, la recuperación de humedales e inyectar agua en el sistema hídrico de la cuenca mediterránea, aunque sea residual.

-En sus estudios parece claro que la vegetación tiene un papel fundamental en la regulación del clima.

-La vegetación saca agua del suelo, evapora mucha agua, que se une a la humedad y propicia que se generen tormentas. Cuando sacas la vegetación, has quitado el sistema de bombeo del agua a la atmósfera.