Dos navieras han iniciado las rutas de viajeros a la isla con un cupo máximo de 125 personas al día
13 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La isla de Sálvora se abre al público. Después de que el enclave situado en la ría de Arousa permaneciese en manos privadas en los últimos 54 años, su adquisición por parte del Ministerio de Medio Ambiente a la familia Otero Goyanes empieza a tener efectos prácticos con la apertura del territorio a los visitantes. Desde hace unos días es posible acceder al lugar a través de los servicios que ofrecen las navieras Turimares y Aquarium O Grove, oferta que se completará con la autorización que acaba de otorgar a otras cuatro empresas la dirección la dirección del parque nacional Illas Atlánticas, del que forma parte Sálvora. El embarque puede realizarse en los puertos de Aguiño, Ribeira, O Grove o Cambados, en un función de donde sea mayor la demanda de viajeros.
«Queremos que la gente vaya a disfrutar de la isla», explica José Antonio Fernández Bouzas, director del parque, organismo que ya ha concertado un programa con los colegios gallegos para llevar al enclave a 2.200 alumnos de aquí a fin de curso.
Sálvora puede visitarse ya, pero su adecuación aún está pendiente de un proyecto que el Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Demarcación de Costas de Galicia, acaba de adjudicar a la empresa Tragsa. La recuperación y creación de senderos peatonales -en algunos puntos con pasarelas de madera- para hacer accesible la isla al público, la señalización de rutas con información sobre los elementos de interés del recorrido, la construcción de un pantalán en el puerto para mejorar el desembarco de pasajeros y, sobre todo, la restauración de la antigua aldea, un conjunto etnográfico constituido por unas catorce edificaciones, y la rehabilitación de la antigua fábrica de salazón levantada en 1.779 y ahora reconvertida en pazo son algunas de las iniciativas que se llevarán a cabo con cargo a un presupuesto de casi millón y medio de euros financiados por el Gobierno central.
El objetivo: promover el disfrute y conocimiento de los valores naturales de la isla por parte del público. Su acceso, sin embargo, será limitado, ya que se ha establecido un cupo máximo de 125 visitantes al día. Al igual que ya ocurre en las demás islas que forman parte del parque nacional, el público deberá llevar una bolsa para depositar la basura que genere y regresar a puerto con los desperdicios.
Observatorio de aves
De momento aún se desconoce el uso que se dará a la antigua fábrica de salazón una vez rehabilitada, lo que decidirá la Consellería de Medio Ambiente una vez que firme el traspaso con el ministerio, pero las alternativas que se barajan son la creación de un centro de observación de aves y fauna, que también podrá ser de uso científico, y la promoción de actividades de educación ambiental.