«No queremos suplir el cariño de la persona, pero sí ayudarla a descargar su labor asistencial»

La Voz

SOCIEDAD

El robot asistencial para dependientes que diseñan los investigadores europeos no pretende sustituir al cuidador, pero sí darle un respiro, en especial en aquellos casos en los que esta función es realizada por la propia pareja, que en la mayoría de los casos suele ser una persona de cierta edad. «Nosotros no queremos suplir el cariño de la persona, sino ayudarla a descargar su labor asistencial. Liberar el estrés del cuidador», explica el coordinador del equipo gallego que participa en el proyecto CompanionAble, José Carlos Millán Calentí.

Del laboratorio de los científicos saldrá en cuatro años un humanoide que tendrá capacidad para articular unas mil frases y que, además de cuidados, también podrá ofrecer compañía a sus protegidos. Será aún pronto para que el nuevo sistema se implante de forma generalizada, porque para ello se requiere que las viviendas estén conectadas a Internet y que los potenciales usuarios tengan un mínimo conocimiento de las nuevas tecnologías. Pero Millán está convencido de que el modelo «acabará imponiéndose». «En un futuro a 10 o 15 años -dice- disponer de un robot de este tipo en casa podrá ser algo común, porque seguramente su uso estará más generalizado y su coste se abaratará mucho. Será más rentable que enviar al paciente a una residencia».

El robot podrá determinar los parámetros biomédicos del paciente, como el registro de la tensión arterial, la medición del pulso y frecuencia cardíaca o el análisis de glucosa, información que será transmitida al momento al centro donde se realice el seguimiento para que el médico determine la terapia más apropiada.