La ortodoxia judía declara la guerra a la decisión que permite la adopción a los homosexuales

Elías L. Benarroch

SOCIEDAD

Los judíos ultraortodoxos han declarado la guerra al asesor legal del Gobierno de Israel, Menahem Mazuz, tras su decisión de autorizar las adopciones a parejas homosexuales, en lo que constituye un hito en la historia jurídica del país.

«Ultrajante» y «nauseabunda» fueron los adjetivos que empleó ayer el rabino Eli Yishai, líder del partido ultraortodoxo Shas, para describir la decisión, aplicada hasta ahora en menos de una decena de países, entre ellos Canadá, Holanda y parte de EE.?UU. El religioso, ministro de Industria y Comercio, insistió en que «es un atropello, una erosión de la unidad familiar».

Mazuz decidió ayer que, a efectos de adopción, a partir de ahora habrá de interpretarse el término de cónyuges en su acepción más amplia en una pareja, para incluir a las del mismo sexo.

Se trata de una decisión histórica que responde a una petición de la asociación Nueva Familia para que el Ministerio del Interior reconozca la adopción de un niño por dos padres homosexuales, en un caso que permanece pendiente de resolución desde el 2002.

La abogada Irit Rozenblum, fundadora de la asociación, declaró que, tras una audiencia preliminar, el caso quedó estancado en la burocracia judicial, por lo que hace un mes pidió a Mazuz que diera una nueva interpretación a la ley.

Al equiparar el estatus de los cónyuges homosexuales al los de los heterosexuales, Mazuz abre la puerta a que aquellos puedan solicitar conjuntamente la adopción de menores, cosa que hasta ahora solo podía hacer uno de ellos de forma individual.