El Congreso cambia el Código Civil para prohibir el cachete a los hijos

Alejandro Posilio

SOCIEDAD

Las organizaciones en defensa de la infancia y la ONU habían pedido al Gobierno la reforma de la legislación

21 dic 2007 . Actualizado a las 02:22 h.

Los padres que peguen un cachete a su hijos con ánimo de reprenderlos ya no estarán protegidos legalmente. La razón es que el pleno del Congreso aprobó ayer, en la última sesión plenaria de la legislatura, la supresión de dos artículos del Código Civil que conceden a padres y tutores la potestad de «corregir razonable y moderadamente» a los niños. De esta forma, se elimina la cobertura legal al comúnmente denominado cachete, y deberán reprender a los menores «con respeto a su integridad física y psicológica».

La modificación de los artículos 154 y 268 del Código Civil, en vigor desde mayo de 1981, fue aprobada como disposición adicional al proyecto de ley de adopción internacional, y contó con los votos favorables del PSOE, IU-ICV, ERC y BNG. Todos recordaron que la ONU y las organizaciones en defensa de la infancia había pedido al Gobierno español la eliminación de estos artículos y que así se adecúa la legislación a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.

Los artículos modificados (154 relativo a los padres y 268 a los tutores) reflejan expresamente que «la patria potestad se ejercerá siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a su integridad física y psíquica».

Además, añade que «esta potestad comprende los siguientes deberes y facultades: velar por ellos, tenerlos en su compañía, educarlos, procurarles una formación integral y representar y administrar su bienes. Si los hijos tuvieran suficiente juicio deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les afecten. Los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la autoridad».

La Cámara baja tumbó de esta forma las tres enmiendas introducidas la semana pasada en el Senado con los votos de CiU, PNV y PP, que se posicionaron en contra de esta reforma.

Al menos 30.000 menores reciben algún tipo de maltrato físico al año. Hay 7,9 millones de menores, de los que 15 de cada mil han sufrido maltrato. En uno de cada cuatro casos se trata de golpes, bofetadas o cachetes.