A Eduardo lo encontramos en el campus de Elviña, en A Coruña, camino de clase. Tiene un buen nivel de inglés, pero en un alto porcentaje lo tuvo que adquirir por su cuenta, fuera del sistema público.
-¿Estudió en la escuela pública?
-Sí, en Viveiro.
-¿Antes de entrar en la Universidad, hasta qué punto manejaba el inglés?
-Se puede decir que tenía un nivel medio. Era capaz de mantener una conversación, siempre que el ritmo no fuera demasiado rápido ni el vocabulario muy específico.
-¿En aquel momento, hubiera sido capaz de seguir una película en versión original inglesa sin subtítulos?
-No, no hubiera podido. Tal vez hubiera sido capaz de captar la idea de lo que se estaba contando, pero se me escaparía gran parte. Entender a una persona hablando inglés es probablemente lo que más cuesta.
-¿Diría usted que los profesores que tuvo en la enseñanza pública mostraban una buena preparación?
-No. Yo creo que el nivel del profesorado, cuando yo estudié, era bastante bajo. La enseñanza estaba enfocada al papel. Se enseñaba gramática, pero se descuidaba la parte oral. No se hablaba y así es imposible poder desarrollar una conversación.
-¿Acudió a algún tipo de refuerzo, academia, durante ese período?
-Sí. Tuve clases particulares y un mes al año, durante cinco años, viajé a países anglófonos.
-Entre sus compañeros, ¿el nivel de inglés era similar?
-Sí, entre aquellos que teníamos interés por el inglés. Éramos un grupo grande los que nos tuvimos que apoyar en clases particulares o viajes al extranjero para avanzar con el inglés.
-¿Echa de menos una asignatura de inglés en la Universidad?
-No. De hecho, ahora mismo vamos a la clase de Inglés Técnico.