Aunque puede parecer que la vida de un concursante termina cuando es expulsado del programa, en Gran Hermano no ocurre lo mismo. Paula Pérez estuvo 18 días en la casa de Telecinco y a partir del próximo lunes estará en todos los quioscos. Sigue la estela de otra gallega -aunque por razones diferentes- y su imagen será portada de Interviú. La gallega de Cancún, como se conoció en su día a Ana María Ríos, dará paso a la ourensana, que ha destacado en el programa de televisión por mantener una relación tormentosa con otro concursante, David; una situación que le valió la expulsión. «Para mí hubo aislamiento, convivencia y supervivencia», asegura la ourensana, que añade: «La casa es pequeña, no comes, duermes con arañas y escarabajos en la cama. Si tuvieras de comer y durmieras calentito no tendrías broncas». Paula insiste en que nunca hablará mal de sus compañeros para salir en la televisión. «En realidad los acabas queriendo a todos». A caballo entre Ourense y Madrid, quiere iniciar un ciclo, «dejar de ser solo la chica del Super Martes».