Ambientalistas galaico-lusófonos comparten experiencias en Santiago

J. G.

SOCIEDAD

Diez áreas temáticas abordan asuntos como el cambio climático, turismo, ecofeminismo, o el sistema educativo

25 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Unos 400 expertos de Brasil (el país con más inscritos), Portugal, Angola, Mozambique, Cabo Verde, Guinea Bissáu, São Tomé e Príncipe y Timor, además de Galicia y comunidades españolas, participan en Santiago en el I Congreso Internacional de Educación Ambiental dos Países Lusófonos e Galicia . El programa contempla diez áreas de trabajo, sobre educación y cooperación, cambio climático, conservación de la biodiversidad, redes y asociaciones de la disciplina, ecofeminismo, turismo, agendas 21, sistema educativo, universidad, y educación ambiental no formal.

En la inauguración participaron los rectores de las universidades de Santiago y A Coruña -principales impulsoras del acontecimiento-, la conselleira de Educación y una representante del Ministerio de Medio Ambiente. En la sesión también intervino Soares Sambu, ministro de Recursos Naturais e Ambiente de Guinea Bissáu, quien resaltó que la comunicación en el congreso se realice sin intérprete. Además, destacó el carácter transversal de los problemas ambientales, la necesidad de cooperación internacional y el necesario aprovechamiento de experiencias para no se repitan errores que se han dado en los países más desarrollados.

Apoyo institucional

Este es uno de los acontecimientos con mayor apoyo institucional de los celebrados hasta ahora en Compostela. La Comunidade de Países de Lingua Portuguesa, ministerios de los ocho países lusófonos y los de Asuntos Exteriores y Medio Ambiente de España, siete departamentos de la Xunta, el Consello da Cultura Galega, y otras instituciones públicas y privadas han aportado su colaboración.

El comité organizador lo preside Carlos Vales, del Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia. Además de las sesiones científicas, se promueven visitas y actividades relacionadas con Santiago y sus caminos, las rías Altas y la Ribeira Sacra; y una amplia programación cultural que consta de exposiciones, música, audiovisual, cafés-diálogo, y una romería con sabores de los países participantes.