La polémica por las fotos del presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante sus vacaciones de verano en Siberia con el torso desnudo o en camiseta mostrando bíceps siguen alimentando la polémica. A la tanda de imágenes que se distribuyeron a finales de agosto, en las que también se podía observar al líder ruso en compañía del príncipe Alberto de Mónaco, se sumó ayer una nueva entrega correspondiente a la misma fecha, pero que aún no había visto la luz. En esta ocasión Putin también aparece a pecho descubierto y con un enorme fusil durante una cacería en la región de Sayan.
Estas nuevas imágenes avivan la polémica surgida tras la primera tanda, en la que se dispararon todo tipo de especulaciones y chismorreos. Por ejemplo, una foto satírica que circula en Internet compara la aventura de Putin junto a Alberto de Mónaco con la película Brokeback Mountain , una historia de amor entre dos vaqueros homosexuales. En cambio, la prensa rusa asegura que tampoco faltaron mujeres que elogiaron su «vigoroso torso». Como tampoco faltan comentaristas políticos que apuntan a que el buen estado de forma revela que Putin no piensa dejar el poder.