Morgan Freeman: «Soy adicto a la interpretación»

MARÍA ESTÉVEZ

SANTIAGO

El compañero de Eastwood en «Sin perdón» asegura que es buen actor porque estaba «destinado a serlo». Hoy estrena «La gran aventura de Winter el delfín»

11 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

| Al público estadounidense le encantan las películas de superación personal, aquellas donde lo imposible se puede conseguir y donde los milagros son palpables. Así es La gran aventura de Winter el delfín, una cinta para todos los públicos que cuenta la recuperación de un mamífero acuático que pierde la cola en las costas de Florida. La cinta ha enganchado en casa: costó 37 millones de dólares y ha recaudado más del doble (casi 77 millones). Ahora llega a las salas españolas. Ashley Judd y Morgan Freeman protagonizan esta historia, donde el veterano actor da vida a Cameron McCarthy, al creador de la prótesis para Winter.

-¿Conoció al doctor real para hacer la película?

-Mi personaje es un tipo sensacional a quien no me parezco en nada. Así lo he interpretado, porque me parecía una tontería intentar copiarle. Era mejor darle un toque más personal Es un inventor que dedica su vida a crear prótesis para las personas sin brazos o sin piernas. Desgraciadamente, en estos momentos tenemos muchos veteranos de guerra con amputaciones que necesitan historias como esta para superarse. Yo, como ellos, estoy agradecido a todos los inventores que dedican sus ideas a crear nuevas prótesis.

-¿Es raro rodar una película en la que el protagonista es un delfín?

-Decidí participar en Winter porque me gustó la historia. Me parece un cuento familiar maravilloso. No hay accidentes, no hay persecuciones ni sexo, es sensacional para los niños. Tengo nietos y la idea de poder hacer un filme que ellos pueden compartir conmigo me encantó. Creo que La gran aventura de Winter el delfín muestra ciertos valores humanos que nos enseñan lo que es la vida. Una buena razón para involucrarse.

-¿Y cómo se relacionó con el animal?

-El delfín era muy tímido y al principio me evitaba. Poco a poco fue reconociéndome y me dejaba acariciarlo. Me dio la sensación de que estaba tratando con un niño que necesitaba confianza.

-Se puso a las órdenes de Charles Martin, un veterano actor secundario y ahora director, ¿cómo fue la experiencia con este novato?

-Esta es mi primera película con él y la verdad es que es un director sensacional. A mí no me gusta ser dirigido y Charles supo bien cómo hablar conmigo. Cuando ruedas una película siempre quieres divertirte y en este caso me di cuenta desde el principio de que estaba en manos de un artista que sabía lo que estaba haciendo.

-Ha rodado cerca de cien películas entre el cine y la televisión: ¿qué lo mantiene trabajando después de tanto tiempo?

-Voy a trabajar gracias a la misma motivación que me levanta todos los días de la cama. Esas dos cosas van unidas. No estoy muerto y hasta ese día espero seguir trabajando. Si puedo levantarme de la cama voy a ir a trabajar.

-El próximo año vuelve con la tercera película de Batman («El caballero oscuro. La leyenda renace»), dirigida por Nolan, y «Summer At Dog Dave?s». Es una muestra de su actividad.

-Pero es que este trabajo es así. Unos meses no tienes nada y otras veces estrenas dos películas casi seguidas. No me gusta estar parado sin hacer nada. Cuando me veas trabajando es por decisión propia. Creo que soy adicto a la interpretación.