Rechaza el incremento de usos comerciales y residenciales en la zona
25 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El futuro, al menos a corto plazo, de la estación del AVE no está nada claro todavía, pese a que el próximo 11 de noviembre se reunirá el jurado que habrá de dirimir entre las propuestas que presentarán los siete estudios de arquitectura que han sido seleccionados para participar en la fase final del concurso para su definición. El alcalde apuntaba ayer que todavía quedan muchas cuestiones por aclarar por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF). Expresamente, cómo se va a financiar, porque Gerardo Conde Roa no está dispuesto a que sea a costa de incrementar usos residenciales y comerciales en la zona.
Para el regidor, los plazos para disponer de ese equipamiento no son tan importantes frente a la definición de cómo quedará el ámbito y cómo afectará, sobre todo, a la movilidad de su entorno, teniendo en cuenta que se trata de un espacio muy céntrico y por tanto muy sensible al incremento de tráfico que podrían suponer esos usos. De hecho, parece dispuesto a asumir un retraso en la construcción de la intermodal. «Hai outras posibilidades -afirma el regidor-, como que se arregle a estación e que chegue o AVE, e dentro duns anos xa falaremos», afirma respecto a la nueva terminal. Y, en cualquier caso, advierte que el Concello no tomará una decisión una semana antes de las elecciones, que es para cuando está convocado el jurado para decidir sobre el proyecto arquitectónico. «Unha semana antes non se cita a ninguén».
Conde Roa sostiene que la suya no es «unha postura nova» y que el presidente de Adif ya la conoce. «Sempre dixemos que o fundamental é a chegada do AVE e manter a vella estación», refiere, así como «que alí non se incremente a densidade nin comercial nin residencial», que en principio es con lo que Adif prevé asumir al menos parte de la inversion.
«Nós o que queremos é que se nos aclare como se vai financiar, como se vai integrar na cidade e se eles parten da actual clasificación do solo». Porque antes «hai que ver como se ordena esa zona, as Brañas e a conexión co Gaiás», concluye el alcalde compostelano.
El alcalde rechaza cualquier posibilidad de que en el ámbito de Renfe se acabe instalando un nuevo centro comercial, que afectaría de forma seria, sostiene, al tráfico de la zona. Pero su oposición en ese sentido no se fundamente únicamente en posibles problemas de movilidad. También en los efectos que podría tener para el pequeño comercio la apertura de otra gran superficie. «Hai que protexer ao pequeno comercio», lo que supone que «en Santiago se acabaron os centros comerciais» después de los que se asentaron en los últimos años. «O último é o das Cancelas e non imos autorizar máis na estación do tren», proclama el regidor.