Superado el debate sobre el futuro mercadillo de Milladoiro, los grupos políticos entraron de lleno en las propuestas relativas a las tasas municipales de las escuelas deportivas y de varios talleres culturales.
El asunto surgió a raíz de una moción presentada por el BNG para instaurar un incremento progresivo de las tasas por estas escuelas, frente a la decisión tomada por el Partido Popular, que duplicó el coste de estos servicios, además de eliminar la posibilidad de fraccionar los pagos, lo que obliga, según denuncian los nacionalistas, a las familias a asumir este gasto en plena época de inicio del curso escolar, un momento especialmente gravoso para ellas.
Frente al sistema de subidas previsto por el PP, que recordó por boca del edil de Deportes, Manuel Ferreiro, que suponía de media un incremento de solamente dos euros al mes, la exconcejala de Facenda, la socialista Patricia Conde, argumentó que cuando estas actividades comenzaron a desarrollarse se optó por fijar unas tasas muy asumibles para atender al criterio de que «o deporte é unha política social máis».
Patricia Conde definió el criterio del Partido Popular como «un volantazo fiscal», mientras que, en otro momento del debate, la nacionalista Olalla Alvite pidió explicaciones al popular Ramón Argibay sobre la información facilitada desde la web municipal sobre la propuesta del BNG en relación a este asunto, unos datos que, insistió Alvite, no se correspondían, ni de lejos, con el posicionamiento de los nacionalistas amienses, por lo que reclamó la posibilidad de que en el mismo medio se publicase una información con la argumentación del Bloque.
Argibay negó que hubiese manipulación alguna con la información, sino que fue un error que asumió como propio y propuso al BNG que elaborase un escrito sobre este asunto para su publicación exacta en la web.
Además de este mea culpa, el portavoz señaló durante el debate de asuntos económicos que el gobierno popular había gestionado servicios con costes inferiores a los de anteriores gobiernos, señalando que esta circunstancia, junto con otras medidas, hace posible que el Concello amiense gaste mil euros menos al día.