El alcalde amiense, Santiago Amor, participó junto a dos concejales en el descenso, pero fueron en kayak
15 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Cansados y pasados por agua, aunque no hubiese chapuzones ni torpezas sobre las piraguas. Así acabaron los 234 piragüistas que ayer participaron en la edición número veintiséis del tradicional descenso del río Tambre.
Los competidores pertenecían a trece clubes deportivos de toda Galicia aunque en la prueba hubo tres participantes poco habituales: el alcalde, Santiago Amor, y los ediles del gobierno María González y Manuel Ferreiro. A diferencia de los inscritos, los tres representantes municipales optaron por utilizar un kayak y participaron en el descenso acompañados de monitores.
La prueba comenzó en el puente de Portomouro y terminó en la playa fluvial de Tapia, aunque los más pequeños, inscritos en las categorías de infantil, alevín y benjamín, hicieron una ruta circular por la playa fluvial de Tapia.
El sol de otros años perdió la partida en favor de una jornada lluviosa desde primera hora y con un termómetro más bajo de lo habitual, lo que ayudó a los deportistas más consumados a sobrellevar el esfuerzo pero no les hizo perder la ilusión.
Tras el paseo en kayak, el alcalde y sus concejales participaron en la entrega de premios. El ganador en la categoría sénior masculina fue Jonathan Monteagudo mientras que en la modalidad de K-1 se impuso David Ferreiros. Por clubes, el Liceo-Casino de Vilagarcía de Arousa se impuso al de Cambados (segundo) y al club Penedo, que fue tercero.