Jandro Villa cautiva con una obra inspirada en la Galicia matriarcal

Patricia Iglesias

SANTIAGO

Es la primera vez en 23 años que el jurado otorga el Premio Nacional para Jóvenes Diseñadores por unanimidad.

12 ago 2011 . Actualizado a las 11:28 h.

Madia Leva, una colección inspirada en la Galicia matriarcal y adobada con pinceladas de cultura finlandesa, le valió a Jandro Villa el Premio Nacional de la Moda para Jóvenes Diseñadores. El creador vigués asegura que si por lo general nunca espera premios -«tengo cero espíritu competitivo», incide-, en esta ocasión, y precisamente por la temática, todavía menos.

Sin embargo, su hasta ahora limitada presencia en certámenes se ha traducido en otros tantos reconocimientos. De hecho, la cita en Madrid se la ganó el pasado noviembre en A Coruña, al ser elegido mejor joven diseñador gallego.

La propuesta que Jandro Villa presentó a este concurso anual se caracteriza por la superposición de piezas, la mezcla de materiales y un juego en colores neutros en el que priman los cortes geométricos y el patronaje de sastrería, confrontado con la modistería clásica. Es un trabajo que hizo «en cinco días, un poco a la pata la llana», confesó el creador, con tejidos que compró durante su año de formación en Finlandia.

Las prisas tienen mucho que ver con ese nulo espíritu competitivo que dice tener. Y es que fue prácticamente en la cuenta atrás cuando una amiga diseñadora lo animó a presentar algo para no acudir sola al certamen. «Lo hice como divertimento, porque para mí la moda es puro divertimento», explica. Un juego que encandiló al jurado como nunca antes lo había hecho en las 23 ediciones del certamen. Y es que, según reconoció la presidenta, Laura Victoria, ha sido la primera vez que ha habido unanimidad en la votación.

Jandro Villa se encuentra con los problemas de tantos jóvenes diseñadores (e incluso alguno consagrado) que no consiguen que sus prendas lleguen a las tiendas porque acceder a una infraestructura de producción es muy complicado y tampoco encuentran confeccionistas. De momento, solo hay una tienda en Vigo, Le Coquelicot, que vende algún prototipo de su primera y multipremiada colección, Yankee O, inspirada en Jackie Kennedy.

Antes fue escultor

Jandro Villa trabajó durante un año para Jesús Peiró, pero una enfermedad ya superada lo obligó a dejarlo. Antes de titularse en Diseño, se licenció en Bellas Artes. Lo suyo es la escultura conceptual, una disciplina, dice, que compagina muy bien con su particular visión de la moda. De hecho, asegura que sus diseños tienen mucho de arte. Su carta de presentación es la simplicidad -«no me lío a coser lentejuelas», dice gráficamente-, de ahí que sienta debilidad por la geometría y los creativos nórdicos. En sus creaciones se nota.