La mayoría de las personas sordas apuntadas al desempleo «quere simplemente traballar» y ansían por un empleo, afirma José Luis López. Las demandas que les ofrecen son de cualificación «media-baixa», y solo contratos temporales.
Hay varias que trabajan en la limpieza, o en lavanderías. El orientador laboral intenta convencerles de que realicen algún curso, que es bueno para su currículo, y sirve además para que estén ocupados.
«A situación é difícil. Por veces chega algunha oferta para unha substitución de limpeza viaria ou ocupacións semellantes con contratos de tres ou catro meses, e así. A duración dos contratos é moi breve. Antes había máis oportunidades e contratos dun ano, e a xornada completa, que agora non existen. A crise está a afectar moito máis ao noso colectivo que a outros, notamos moito esta crise», insiste el orientador laboral.
En el local de la Asociación de Persoas Sordas, en la casa de las asociaciones del área social, en Salgueiriños, José Luis López atiende todos los días laborales, durante toda la mañana, las dudas que le plantean, y trata de ofrecer alternativas e indicar caminos para posibles ocupaciones. Está convencido de que las personas sordas pueden hace mucho más trabajo y bien, a pesar de las dificultades que encuentran. Convencer al propio colectivo y a las empresas es su importante labor.