Los socialistas crecen a costa del BNG y Conde Roa se estanca

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

La progresión del PP en el 2007 no tiene continuidad y deja vía libre al cuarto mandato bipartito consecutivo en Compostela

12 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Casi nada cambia en Compostela. Como si 27 años en la vida política local -alcalde los últimos doce- no fueran nada, el socialista Xosé Sánchez Bugallo se presenta con poco desgaste ante el electorado, que le da la confianza suficiente para sumar otros cuatro años a su palmarés. Poco desgaste o, en todo caso, menos que el de su rival, Gerardo Conde Roa, del PP, quien podría perder su último tren a la alcaldía al quedarse estancado a dos ediles de la mayoría absoluta, la única vía que le daría el bastón de mano.

El escenario que dibuja la encuesta de Sondaxe en una ciudad que vota centroderecha salvo en las municipales, es el de la resistencia del gobierno bipartito frente a un PP que, con el viento de la política gallega y la tormenta de la crisis económica a favor, no consigue confirmar las expectativas que abrió Conde Roa en el 2007. Venciendo a las encuestas, en los anteriores comicios volvió a ser la lista más votada y situó a los populares en la ilusión de llegar a romper la hegemonía que el PSdeG conserva en Santiago desde 1987, cuando Xerardo Estévez, con Bugallo como edil, recuperó la alcaldía tras ser desalojado un año antes mediante la moción de censura de AP, con Conde Roa en sus filas.

Sánchez Bugallo y Gerardo Conde se vieron las caras en el pazo de Raxoi por primera vez en 1983, el primero como jefe de gabinete de Estévez y el segundo estrenando su primera acta de concejal. La renovación llega, una vez más, a través del BNG, que desde la retirada de Encarna Otero no ha conseguido encontrar un jefe de filas capaz de prender entre el electorado. Ahora se somete a la prueba Rubén Cela, director xeral de Xuventude en la Xunta bipartita. Lo hace en un momento difícil para los nacionalistas, con una estimación de voto 3,9 puntos por debajo de sus resultados en el 2007, con lo que perdería uno de sus cuatro concejales, que pasaría al PSdeG. En contra de Cela pesa que es poco conocido y su valoración también está por debajo de la que consiguen Bugallo y Conde Roa. El socialista es el único de los tres candidatos compostelanos que aprueba y, tras el lucense López Orozco, el pontevedrés Fernández Lores y el ourensano Francisco Rodríguez, está en el grupo de los mejor valorados en Galicia.

Si un capital atesora Bugallo es la habilidad en el manejo de las claves del alcalde próximo a los ciudadanos y una gestión sin grandes estruendos, superando a fuerza de pragmatismo las servidumbres del bigobierno. Los vecinos ven con claridad los principales problemas de Santiago: primero, el paro -muy por debajo de otras ciudades con menor peso del funcionariado-; y después, el tráfico y el urbanismo, con mucho el peor resultado de Galicia, agravado por la desquiciante programación de obras. Pero los compostelanos parecen perdonárselo al alcalde en espera de notables mejoras de tráfico en el 2011.