La Consellería de Educación ha sacado a concurso la ejecución del proyecto del futuro instituto de Milladoiro, cuyo presupuesto supera los seis millones de euros, una aportación que la Xunta cubrirá con fondos de los presupuestos de este año y del que viene.
Con este trámite se cumple una de las fases más importantes de la obra y además permite realizar los primeros cálculos sobre la fecha en la que el centro podrá estar terminado. En base a estas estimaciones, las dieciséis unidades previstas para secundaria y las tres más para bachillerato estarán listas, como pronto, para el arranque del curso académico del 2012, a no ser que la empresa que finalmente resulte adjudicataria de la obra recorte de modo sustancial los plazos, una alternativa poco factible ya que el criterio que más pesará en la adjudicación es la rebaja del coste de la obra.
Ofertas
Con la licitación del instituto que ayer publicaba el Diario Oficial de Galicia (DOG) las constructoras tienen de plazo hasta el día 27 para presentar sus ofertas. Una vez cerrada esta fase, la apertura de las plicas está programada para el próximo 8 de octubre en las propias dependencias de la Consellería de Educación. A partir de ahí, los técnicos deberán elegir la oferta que consideren más adecuada, un trámite que se aventura complejo ante el elevado número de solicitudes que pueden llegar a San Caetano en las próximas fechas.
El plazo estimado por los propios técnicos de la Xunta para la ejecución del IES es de 18 meses, lo que implica que el centro educativo de Milladoiro no estará listo hasta, como mínimo, abril del año 2012. El futuro instituto de secundaria de Milladoiro permitirá que parte de los alumnos que actualmente cursan estudios en el colegio de primaria de Ventín y en otros colegios como el de Calo ya no tengan que trasladarse ni al instituto Eduardo Pondal de Santiago ni al instituto de secundaria de Cacheiras (Teo).
Más tarde
Ambos centros son los principales receptores de estudiantes del mayor núcleo de población de Ames, cuyo censo rebasa los diez mil habitantes, un número notablemente superior al de muchos municipios gallegos que disponen desde hace años de centros educativos de secundaria y bachillerato.