El trabajo, coordinado por Ángel Carracedo y Clara Ruiz Ponte, se valida en Oxford
Un consorcio español, en el que participan la USC, el CHUS y la Fundación de Medicina Xenómica, y coordinado en Santiago por Clara Ruiz Ponte y Ángel Carracedo, ha descubierto biomarcadores -cambios que se pueden medir y que se asocian a la exposición de una sustancia tóxica- para predecir los efectos secundarios de tres fármacos habituales en el tratamiento quimioterápico del cáncer colorrectal: 5-Fluoracilo, Irinotecán y Oxaliplatino.
Los resultados se consiguieron este verano, y están en fase de validación en Oxford, por una institución del Reino Unido que comparte el mismo objetivo y con la que colaboran. Para conseguir el hallazgo han estudiado genomas completos y utilizaron métodos y tecnología genómica. «Es probable que, en poco tiempo, estos avances permitan una medicina más personalizada en el tratamiento de ese tumor», indica Ángel Carracedo, quien expuso este hallazgo en Pamplona, en el cuarto congreso de la Sociedad Española de Farmacogenética y Farmacogenómica (SEFF), que preside, y que tiene en la directiva al también experto compostelano Fernando Domínguez.
«Del mismo modo, a través del programa Diana, de la Fundación Barrié, buscamos biomarcadores de respuesta en cáncer de tiroides, cáncer de mama, migraña, antipsicóticos y tratamiento antiplaquetario. Ese programa está previsto que finalice en marzo, y confiamos en conseguir resultados de interés», agrega Carracedo.
Farmacogenética y Farmacogenómica estudian las variaciones en el ADN y en el ARN que condicionan la respuesta a fármacos: «Se avanza con enorme rapidez y con un impacto ya considerable en la práctica clínica diaria y en la industria farmacéutica. Se espera un enorme desarrollo en los próximos años. Aunque la Farmacogenética comenzó hace medio siglo, gracias a los avances en el conocimiento del Genoma Humano y a las nuevas tecnologías está en una fase de crecimiento espectacular», indica Carracedo, también uno de los nombres de referencia del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago.
Los avances de la farmacogenética permiten realizar la llamada medicina a la carta en distintos sistemas de salud «sobre todo para quimioterápicos y retrovirales que, poco a poco, se extenderán a todas las especialidades».
Validación
Uno de los aspectos que más preocupa es quien define que un biomarcador sea válido para llevarlo a la clínica. Ante polémicas sobre el tema, Carracedo defiende «que las principales agencias reguladoras, como la EMA -Agencia Europea del Medicamento- o la FDA -institución de Estados Unidos con el mismo objetivo- asuman un importante papel en este ámbito».
La EMA tiene un grupo de trabajo en Farmacogenómica, integrado por quince expertos de diferentes países, del que forma parte Ángel Carracedo hace años, y que es hoy el único de nacionalidad española. «Las sociedades científicas también tienen un papel en este asunto, y la SEFF asume emitir recomendaciones y guías», afirma.
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