Su ubicación en Pazos genera gran alarma social

La Voz

SANTIAGO

El gobierno municipal continuará así con la tramitación del expediente, dando respuesta a lo demandado por la Consellería de Medioambiente y consciente, eso sí, de la alarma que genera la posibilidad de instalar una planta de hormigón a pocos metros de núcleos habitados y del cauce del río Sar. De hecho, diversos colectivos ya se pronunciaron de forma oficial en contra de la instalación, desde los vecinos de Pazos o Extramundi a los pescadores y el colectivo de empresarios con parcelas en el polígono. En este sentido, el alcalde asegura que «asume e valora positivamente tanto as solicitudes de amparo e protección dos veciños afectados como o seu respaldo incondicional para evitar que se instale a la planta de dosificación de áridos e cemento, aínda que sexa de forma temporal», dice Camilo Forján.

Las obras para la instalación se iniciaron sin permiso del Concello, que en su momento decretó su paralización, y comenzaron el mismo día que la empresa presentó la solicitud de licencia en el Ayuntamiento. Días atrás, la empresa retiró de la parcela del polígono, la número 78, las parrillas de hierro que, según cuenta el regidor padronés, fueron instaladas sin autorización municipal.

Desde un primer momento, empresarios con parcelas en el polígono de Pazos, junto con vecinos de los núcleos de Pazos, Lamas y Extramundi de Abaixo, los más próximos a la ubicación señalada en el proyecto, se movilizaron en contra de la planta de hormigón, que en principio nace vinculada a las obras del AVE en el tramo Rialiño-Padrón. Precisamente, una de las propuestas de los afectados por la planta es que esta se ubique a pie de las obras, en algún tramo del tren, lejos de núcleos habitados y, por supuesto, del cauce del río Sar que discurre paralelo al polígono de Pazos.