La inscripción del pimiento de Herbón en el Registro de Denominaciones de Origen Protegidas de la Unión Europea era el último paso que le quedaba por dar a un expediente iniciado hace años a instancias de los propios productores para dotar a la hortaliza de una etiqueta, en este caso la de la máxima calidad, que permitiera al consumidor saber con exactitud que tiene ante así el auténtico pimiento de Herbón.
Su cultivo comenzó, precisamente, en las ricas tierras de esta parroquia de Padrón pero, no obstante, la DOP amplía el campo de trabajo a otos municipios de modo que la superficie incluida abarca los concellos de Padrón, Rois y Dodro, que conforman la comarca del Sar, además de los de Cesures y Valga, estos dos últimos en la provincia de Pontevedra y muy próximos a la capital del Sar. Con esta decisión, la DOP pone en valor tierras que en la actualidad están sin trabajar y, de hecho, en esta campaña ya hubo productores, sobre todo de Herbón, que decidieron cultivar más superficie de la habitual, alentados por la concesión de la tan esperada Denominación, el broche que le faltaba a un producto que, por su calidad, se vende por si solo.