La asociación alertó del previsible aumento de pluviales desde la pista a Boqueixón al limitarse la superficie de monte
24 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La construcción de la nueva terminal del aeropuerto de Lavacolla está causando graves molestias a los vecinos de las aldeas más próximas a esta infraestructura. Hace unos días, el presidente de la Asociación de Veciños Ruta Xacobea, Manuel Salvado, mantuvo una reunión con los responsables de las obras de la nueva terminal, con el director del aeropuerto y el concejal de Infraestructuras en la que se plantearon una serie de problemas que se viven en Lavacolla desde hace años y otros que podrían comenzar a sufrirse o agravarse.
Manuel Salvado explicó con la construcción de la nueva terminal se asfaltará una gran extensión de terreno de monte, por lo que «al reducirse el verde, las pluviales llegarán más rápido a la aldea y tendrán que buscar una salida natural, un cauce que está en la pista que va hacia Boqueixón». Salvado dijo que no está previsto aumentar el diámetro de la canalización actual de esta pista, por lo que «las aguas de lluvia provocarán una riada». Será similar, dice, a la que se produjo hace tiempo en la aldea de San Paio, y más recientemente en la pista de Loureda, que está «destrozada precisamente por la riada de agua que soportó todo el invierno», cuando aún había terreno de monte para absorber parte del agua. En el caso de la pista de Loureda se pidió que aumenten las tuberías de pluviales, antes de acometer su reparación. «Si no lo hacen, el riego asfáltico previsto será inútil», dijo Salvado.
Por otro lado, hace aproximadamente un mes los residentes en tres casas de la aldea de Mourentán se quedaron sin agua de su traída. Estas familias, al igual que todas las de la parroquia, se «buscaron la vida» para tener agua, explicó el presidente de la Asociación, Manuel Salvado. En estas casas tenían agua de una traída financiada por ellos y que nunca había tenido problemas de suministro, pero las obras de la nueva terminal secaron el manantial. Salvado reconoce que la solución fue rápida y se les suministró agua procedente de la captación del aeropuerto. Esta solución es provisional, pero los responsables se comprometieron verbalmente a suministrar el agua gratuitamente a estos vecinos y a cualquiera que se quede sin agua por las obras de la nueva terminal.