-¿Las vivencias de esta temporada le darían para escribir un libro?
-Hay cosas que nunca había vivido antes. Insólitas. Pero también he vivido cosas muy lindas que no había conocido, como la afición que tenemos, como el entusiasmo y el grupo humano de este vestuario. Lo de la afición no lo vi nunca, que pierdas de 25 en casa y te reconozca el esfuerzo. Meter 6.000 personas cuando ganas uno de once. Y este grupo humano se merece más, porque lo deja todo.
-¿Stanic sabe dónde va a estar Stanic el próximo curso?
-A Stanic le quedan cinco partidos en el Obradoiro y quiero dejar al equipo en ACB. Primero quiero dejar al equipo en ACB y luego ya veremos. No sé si me quedaré en Santiago, si me iré a la Argentina, si volveré a Italia o si continuaré en la ACB. Me quedan cinco finales. No tengo ningún descenso en mi carrera y no lo quiero tener.
-Me imagino que se esperaba la ovación de la grada el domingo.
-Estaba tan metido en el partido y en que el tobillo no me diera problemas que no pensé en eso. Cuando la gente empezó a aplaudir, y recordándolo ahora, se me pone la piel de gallina. Esa ovación que me dieron me llegó muy dentro.
-No se la regalaron, se la ganó a pulso.
-Gracias.